Hoy ha sido el día de vuelta a casa, con muchas horas de avión y cansancio acumulado. Las maletas van más llenas que a la ida, con trofeos, premios y nuevas experiencias. Los chicos han aprovechado para escribirse por redes sociales con sus nuevos amigos de otros países. Han aprendido mucho, y no solo sobre robótica: en pocos días se han convertido en una familia y han perdido muchas vergüenzas.

No nos olvidemos de sus entrenadores, incansables y siempre dispuestos a hacer de padres, psicólogos, técnicos, resuelve-problemas, y lo que haga falta, para sus “niños”. Están muy orgullosos de ellos y de lo que han conseguido con su esfuerzo y trabajo.

Estos chicos han vivido toda una experiencia, desde el primer avión al último, pasando por RoboRAVE Poland y por la ciudad de Gdansk, que se resumen en diversión, aprendizaje, compañerismo y nuevos amigos.

Enhorabuena a nuestros ganadores y gracias a RoboRAVE Poland, esperamos veros en RoboRAVE Ibérica dentro de unos meses.